La rigurosidad que habitualmente exhiben los citricultores en sus procesos exportadores quedó en evidencia estos días, a raíz de que decidieron suspender las exportaciones de limón para evitar que pudiera enviarse a los mercados compradores fruta con efectos de heladas. Las evaluaciones sobre el efecto del fenómeno climático aún están en marcha, pero la citricultura optó por prevenir.